CUANDO LLEGAS A DONDE PERTENECES ...
Cuando llegas a donde perteneces nada te parece extraño, todas las calles te parecen familiares, las multitudes no te perturban, el clima no te molesta, el ruido no te disgusta.
Cuando llegas a donde perteneces, todos los que conoces y con quienes compartes, son –a tu parecer- amables y simpáticos, las noches en vela en donde primaba la angustia y el agobio, se convierten en noches en donde, con la compañía de un cigarrillo, sientes como te invade la posibilidad… ese “sence of posibillity”, que tanto necesitabas.
Cuando llegas a donde perteneces, no te sientes observada ni juzgada, te sientes parte de la colectividad, eres un ser mas, un habitante mas.
Cuando llegas a donde perteneces, sonríes constantemente y nada ni nadie, pueden quitarte tu alegría.
Cuando llegas a donde perteneces, sabes que tu corazón está contigo, lleno de las cosas y personas que has dejado atrás, y como estas donde siempre has debido estar, el recuerdo de tu pasado no te entristece, por el contrario te llena de orgullo y te hace entender-una vez mas, que NADIE TE QUITA LO BAILADO.
Cuando llegas a donde perteneces, todo te recibe como si te hubiera extrañado, la Cibeles te sonríe, la Puerta de Alcalá te invita a seguir… “PONGAMOS QUE HABLO DE MADRID”
